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jueves, 20 de junio de 2013

Los ENOJONES

                Puta, ya hemos hablado de las mujeres, los despechados, los jotes, los tímidos, etc.  Los hemos relacionados a todos con alguna serie o personaje.  Pero hay otro personaje del cual no habíamos hablado, puede ser porque se pueden enojar que hablemos de ellos…LOS CORTOS DE MECHA.  Esos weones pesados que no aceptan ninguna talla, pero les encanta wear a todo el mundo.  Sawyer de Lost puede ser considerado un Corto de Mecha, ya que al comienzo este weón se valía por su cuenta en la isla, se pasaba a todos por la raja, pero apenas al weón le hacían algo se enojaba y defendía sus derechos de náufrago.  Pero hay gente aún más enojona que Sawyer.  Como Sheldon que se indigna al ver que todos son más estúpidos que él.  Aunque si estamos hablando de weones cortos de mecha, el que se lleva el primer premio es Hulk.  Este weón hasta cambia de color cuando se enoja y deja la cagá.  Por lo menos es un súper héroe y ayuda al mundo, imagínense sus polola tuviesen el poder de Hulk.  “Mi amor, ¿Notas algo diferente en mí?”  “Eeeeh, no.” “Ay, weón, ¡Me corté el pelo por vos y no te fijas…!”  Acto seguido se pone verde y nos hace mierda, y no de la forma que nos gusta. 

                Ojalá los enojones se quedaran solo en la pantalla…lamentablemente en la realidad también existen unos que otros cortitos de mecha.  En las minas es bien común.  “¿Cómo me veo?”  “Te hay visto mejor.” “Ay maraca de mierda, ¿Cómo me decís eso?  La cagaste pa’ mala amiga, weón…bla, bla, bla…”  No aceptan ni una crítica, a pesar de que te preguntan, si eres honesto te matan, si mientes, te matan.  ¿Quién las entiende?  Pero la peor época para estar cerca de una mina, y es porque acá es cuando las weonas se transforman en Hulk, es cuando están con eso que les pasa de vez en mes (A menos que no se hayan cuidado, Cochinonas).  Esa es la peor etapa, como que cambian todo, weón.  Buscan todos los pequeños detalles para encontrar algo con que enojarse.  Pobres los pololos que las tienen que aguantar.  “Ya sé cómo subirte el ánimo, ¿Salgamos a caminar?” Preguntó el pobre pololo con sus cocos en la caja.  “Ay, weón, ¿Por qué no te querís quedar acá en la cama?  ¿Estoy guatona? ¿Es por eso? ¿Ahh? ¿¡¿Ahh?!?”  Acto seguido el pobre pololo que no le ha hecho daño a nadie es asesinado verbalmente.  Y para colmo si fuese al revés y el pobre hombre le dice: “Mejor quedemos acostados y no salgamos” “¿Acaso te da vergüenza que te vean conmigo? ¿Es porque estoy gorda, cierto? ¿Eres una mierda?”.  Weón siempre es lo mismo a todo lo encuentran negativo y cuando están con esa cosa rara que les pasa a ustedes, juran que siempre no queremos hacer algo con ustedes porque están guatonas.  Melodramáticas, weón.  Nosotros también tenemos sentimientos.

                Pero si a las mujeres les pasa esto de vez en mes, a los hombres nos pasa algo aún peor.  Todos los fines de semana vemos jugar a nuestro equipo de fútbol.  Ahí sí que nos ponemos cortos de mecha.  Es que la cagó como los hombres cambian a la hora de hablar de su equipo.  Nos enojamos más que Vegeta.  Yo he escuchado a hablar hinchas de la U sobre Colo – Colo con un odio tan grande como el que sentía Spartacus por Roma.  Y atrévanse a decirle a un weón cuando está hablando de fútbol estas temibles palabras: “Ah, weón, si es solo un juego.”  Ahí el weón tiene dos opciones: O te da la lata de porque el fútbol no es solo un juego y los campeonatos y la historia y la pasión y todas esas cosas que los fanáticos no más entendemos.  O el weón se va en la emotiva y te dice: Si el fútbol es solo un juego, entonces el corazón es solo un órgano.  ¿Han cachado que todos los weones han publicado eso en su muro?  Esta esa foto que muestra a un jugador y abajo sale la frase.  Ya, está bien, a mi igual me gusta el fútbol.  La wea me apasiona y no me avergüenza decir que he llorado en el estadio.  ¿Pero pa’ qué po?  Si no hay que irse en esas volás.

                Y ya hablando más sobre enojones “unisex”.  Está el enojón por todo.  “Puta la wea, odio a los weones que manejan lento, weón.”  “Puta la wea, ese conche su madre siempre anda pechando cigarros y cuando tiene nunca da.” “Puta la weona de mierda está mucho más flaca que yo y come todo el día.  La odio.”  “Ese hijo de puta que no se calla nunca, lo voy a matar.”  “Ay, esa weona se está agarrando a todo el mundo, maraca culiá.”  Todo los enoja, weón.  Hasta cuando los weones se condoréan se enojan consigo mismo.  O lo más chistoso es cuando están hablando muy normal sobre alguien o algo que les cae mal.  “Puta, no lo que pasa es que este weón siempre se cree el hoyo del queque y es una paja estar cerca de él, es que las cagó como me da rabia su presencia, es un hijo de puta…por la puta madre que me enoja el culiaó.  Puta ya me enojé, conche tu madre.  Ya, weón, vamos a tomar mejor.”  ¿Nadie tiene un amigo así?  Yo debo admitir que cuando hablo de un weón que me cae mal siempre me termino enojando solo.  Es que por la puta que me cae mal un aweonado en mi universidad…cartucho culiaó y en verdad hasta el tono de voz del aweonado me da rabia…puta que es conche tu madre el weón…pero pico, ¿Pa’ qué enojarse?

                Pero más da rabia cuando un weón le hace algo a un amigo.  En ese momento nos creemos gladiadores.  Es como cuando estay carreteando y veís que le pegan a un amigo tuyo, y saltay a pegar combos, te creís Gannicus en la arena de Capua.  Igual es más entendible, si un weón le hace algo a una amiga o amigo mío, como buen gladiador, llamo a los pacos y salgo corriendo.  ¿Pero pa’ qué pelear?  Mejor separar.  Ya saben: Soldado maricón sirve pa’ otra guerra.  Mejor dejar que los enojones pelen y nosotros los calmados nos vamos a jotear a las minas: “Ay, tus amigos parecen animales peleando, qué bueno que tú no eres así.”  Trece, trece.  High Five pa’ los pacíficos.

                Ya saen, ya.  No se enojen y disfruten de la vida.  Fíjense en Vegeta, cuando se fue al lado bueno y se hizo amigo de Gokú, todo mejoró para él.  High Five Sayayín para Vegeta. 


                Saludos.

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