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jueves, 17 de octubre de 2013

Del Pre al Carrete y SUS ERRORES!

                Tus papás siempre te dirán que el trago es malo, pero nunca aceptaran que, tal vez, por un par de copas de más tú fuiste concebido y ahora ellos tienen el placer de tenerte como hijo o hija.  El copete puede ser malo de varias formas, o sino pregúntenle a Johnny Herrera, pero también ayuda a muchos en diferentes sentidos, o sino pregúntenle a Charlie Sheen.  Pero si hay unas personas que son muy ayudadas por las bebidas alcohólicas son los feos y las feas.  Esos ogros culiáos que después de un par de traguitos son más minos que el dueño de este blog…right?  Y es por el alcohol que te agarrar a ciertos Traucos por la vida.  Por eso, en nombre de la gente fea, un High Five algo arrepentido a todos los que hemos “cochineado” alguna vez.

                Cuando nos juntamos en los pres (Actividad realizada por jóvenes chilenos para llegar algo alcoholizados a sus respectivos malones) tenemos la intención de “prendernos”, por eso también incentivamos a que el farol alumbre unas cuarenta y cinco veces por noche.  Pero lo que en un momento parece adecuado, después nos juega en contra.  Las minas, por ejemplo, se juntan con sus amigas a tomar Absolut y copetes con colores maricones, y se ponen a hablar puras weas.  Pero el pre de la mina es más corto que el del hombre, porque las minas se parten arreglando a las 21:30 horas, se terminan de arreglar a las 22:50 horas (Si es que andan apuradas), luego viene el maquillaje, ese maldito maquillaje que le agrega un par de minutos más, por lo que se da por terminado el proceso de maquillaje a las 23:30 horas.  En ese momento una persona normal pensaría que la hembra está lista para salir a parrandear y tomar alcohol de manera estúpida como lo hacen todos los niños de quince años en Chile, pero no.  Ahora falta el último proceso que es el más agotador, cuando parten comentando sobre sus vestimentas.  Weón, si te demoraste dos horas en ponerte la wea y te quedo mal, es porque de verdad eres tonta, pero siempre la amiga tiene un comentario rebuscado para darte y hacerte cambiar de opinión, aunque estés más rica que Jennifer Aniston.  Si eso ocurre, la mujer se termina de arreglar a las 00:15 horas y ahora sólo tiene 45 minutos para poder hacer el pre con las amigas.  Y al sólo tener esos pocos minutos debe consumir su bebestible más rápido, por lo que se cura más rápido, por lo que sería más fácil que cometa un error, y ahí es donde entra el weón feo en esta historia, ya que ese weón feo se esfuerza en ser el error de la mina rica. 

                El weón feo toma, pero no tanto, porque debe tomar la cantidad suficiente para poder tener actitud, y también la suficiente como para no parecer un aweonado curado.  Con esa dosis el weón feo acecha durante toda la noche a las minas ricas, no la saca a bailar, sabe que su momento aún no llega, pero cuando la mina rica ya va por su tercer copete en la disco, y asumimos que se tomó unos cuatro en el pre, el Cuasimodo del carrete se acerca, como un caballero y la saca a bailar.  En ese momento la mina piensa esto: “Ya, si no me lo voy a agarrar… ¿Qué le hace el agua al pez?”  Y el Chucky piensa esto: “Está pasada a copete…a esta me la agarro.”  Es casi como si los weones feos sacaran a bailar a las minas con un Alcohotest, la weona que marca más grados de alcohol es la indicada para bailar con él. 
               
                 Y así es como de un pre con las amigas, una noche se transforma en la peor de su vidas, chiquiiiiillas.

                Pero el ritual del hombre para condorearse en la noche es diferente.  También este ritual parte con un pre, un pre completamente distinto al de la hembra.  El macho chileno se junta temprano, a las cinco de la tarde a tomar chelas, una vez que el aliento es fuerte y el bajón llega los diferentes machos del grupo se separan para dirigirse a sus hogares y alimentarse antes de salir de cacería.  El hombre se arregla en quince minutos, pero diez minutos ahí son para ir al baño y votar desechos tóxicos.  El hombre igual le puede preguntar a su amigo como se ve, pero la respuesta del amigo es un paipe en la cabeza y un: “Puta que eris maricón, weón.”  Cuando el macho chileno ve su reloj y se da cuenta que este apunta a las 21:50 horas, justo después de haber terminado de ver el deporte en las noticias, este llama a sus amigos para ver con quien comprar la promo “a medias” para el pre.  Una vez terminado ese importante trámite el hombre se dirige a comprar, acá la opción es difícil, ¿Qué compramos?  “Si es Alto o Mistral no nos queda pa’ comprar cigarros, pero si es Capel mañana iré con caña al almuerzo familiar.  Podríamos tomar vodka, no me dejará olor, pero igual es más caro.  Por otro lado está el ron, pero el ron deja CA – CAÑA (Si no saben que es la CA – CAÑA lean mi publicación de las cañas)”  Ese momento en que el hombre se pone a pensar con sus amigos y elige con que elixir se “motivará” en la noche.  Una vez tomada la decisión toda la manada se dirige al lugar de encuentro del pre.  Ya son las 22:35 horas y la primera piscola ya está acabando, son las 23:05 horas y el farol comenzó a alumbrar.  Cuando el reloj golpea las 23:56 horas ya hay un weón dando jugo y justo a las 00:15 horas estamos listos pa’ salir y no hacer fila en la disco. 
              
            Una vez que los borrachos llegamos, primero analizamos el ambiente, vemos que tantas minas hay y cuantos weones hay.  Si hay mucho hombre la wea está mala, si hay mucha mina está buena.  Una vez terminado ese análisis viene la etapa de ver cómo están las minitas.  Y como estamos curados, no están tan mal, sin embargo no partimos con las peores.  El curado siempre va a ir donde la más rica, para que nos de ese “No” tan innecesario de la noche, de ahí vamos bajando y bajando y bajando.  Entremedio tomamos más para armarnos de valor por si nos toca cochinear.  Y la fea al ver esto se acerca a su presa, ve que hay un weón ebrio siendo rechazado por todas, por lo que en algún momento tiene que llegar a ella.  Y cuando ese momento llega, la mina al toque te dice que si para bailar, pero al comienzo se hace la difícil, por alguna razón cuando estamos curados y la mina, sea rica o fea, se hace la difícil, nos calentamos más.  Es como: Challenge fucking acepted.  Y cuando la weona cacha que estamos lanzándonos tanto rato, por fin nos da la pasada, la weona prácticamente nos come.  Es brígido ver como las feas casi se atragantan dándote un beso.  Aprovechan todo lo que pueden ese momento, en vola cuando fue la última vez que les salió webeo en una noche. 

                Y así es como el hombre se equivoca.

                El pre y el alcohol son diferentes tanto para el hombre como pa’ la mujer.  Pero tienen una cosa en común, tanto al macho como a la hembra nos pueden llevar a cometer errores.  Mejor no tomen, amigos míos.  Sean sanos y…ni yo me la creo, consuman alcohol en grandes cantidades.  Jesús en la biblia siempre andaba tomando vino, y si, efectivamente, era tan bueno, el vino algo habrá tenido que ver.


martes, 8 de octubre de 2013

Los CEBOLLENTOS

Sigo desilusionado por Dragon Ball, pero la vida continúa y el show debe continuar.  No voy a lamentarme por algo del pasado, como Amanda Clarke de “Revenge”, y comenzar a cagarme a medio mundo porque estoy enojado por algo.  No negaré que después de haber visto esa “aclamada” película escuché “Que lloro” de Sin Banderas, viendo fotos de Gokú peleando con Cell.  Y mientras en la canción sonaba: “Tal vez pienses que estoy loco y es verdad un poco, tengo que aceptar, pero si no te explico lo que siento dentro no vas a entender cuando me veas llorar.”  Pensé en una de las cosas que tiene Dragon Ball y lo ha hecho tan fuerte durante todo este tiempo, algo que, lamentablemente, abusaron en la última película: LO CEBOLLENTO o LO MAMÓN.  Porque es verdad, Gokú es brígido y el weón es fuerte.  Ese weón le saca la cresta a La Roca, y ni Toretto le hace pelea.  Pero este weón siempre tiene a su favor el “amor”, “la esperanza”, “la alegría” y todas esas weas mamonas que lo hacen más fuerte que otros guerreros como Vegeta.  Vegeta es brígido, el weón es más cabrón, es serio, debe ser la raja quedar moto con Vegeta y comenzar a tirar kame – has por todos lados.   Y en la película cuando los weones tienen que darle la fuerza a Gokú pa’ que sea Dios todos los weones se toman de la mano y se ponen como en ronda…eso es maricón.  ¿Por qué chucha simplemente no se pasaron el poder a golpes o en una pelea de vida o muerte?  Porque el creador de la película es mamón y cebollento.  Y la punta del iceberg fue cuando Gokú se transforma en este Sayayín con pelo rosado o rojizo, pero era un color muy homosexual, y se pone a pelear con el malo de la película: Un gato.  Un gato llamado Bilz.  Mi ex era colorina, y cuando vi el pelo de Gokú peleando con Bilz lo primero que pensé era que estaba viendo una pelea de Hello Kitty contra mi ex.  Un gato tierno peleando con alguien colorín.  Todo eso debido a la mamonés del creador de la película.

                Ser cebollento es un don, un don que nadie debería usar.  Es sorprendente como las personas se pueden poner cebollentas cuando dejan un saludo o comentario a algún amigo o novio/novia.  De esos weones que ponen cada dos horas un: “Te amo, mi panquequito.” “Te amo, mi dulzura.” “Te amo, mi angelito.” “Te amo, osito gomilona.”  “Te amo, razón de mi existir.”  Weones…Really?  Un poco de dignidad…y lo peor es que entre cebollentos se ayudan y se ponen like en sus comentarios.  Pero el weón que se gana el premio al “Cebollento King del año”, es el weón que sube un video a YouTube de una canción mamona, dedicada a alguien con fotos de ustedes.  Juran que la wea es romántica, cuando en verdad lo único que logran es que weones como yo nos metamos a burlarnos de ustedes y después escribamos weas de ustedes en nuestros blogs…tengo tiempo...mucho tiempo. 

                Pero, puta, están enamorados.  ¿Qué le vamos a hacer?  El amor los deja más ciegos que Andrea Bocelli, y lo que en un momento era maricón, ahora es tierno.  Pero si ser cebollento ya es penca, ser cebollento y flaite es lo peor.  Weón, porfa díganme que ustedes nunca han puesto en un muro en la calle: “Heriberta y Heriberto (Nombre ficticios) juntos por siempre.  Le amo mi angelito.”  Weón esa wea no es tierna, es un delito, dejen de hacer esa wea.  ¿Y qué chucha les pasa diciéndoles angelitos a las personas que “aman”?  ¿Weón, han visto angelitos?  Son unos pendejos con pañal y alas.  Si la persona que amas es un angelito para ti, eres un pedófilo de mierda.  Zacarach le decía a sus víctimas angelitos, ustedes no lo hagan.

                Como también a los weones emparejados y enamorados les encanta crear sobrenombres con el sobrepeso ajeno.  “Gordito, gordita, gordo, gorda”, se dicen cuando están “enamorados”.  “Guatona culiá, guatón culiaó, chancha de mierda o Vaca conche de tu madre”, son algunos de los sobrenombres que creamos una vez que terminamos.  Pero siempre con el peso, pobres gordos.

                La wea es que con esto termino de hablar de Dragon Ball, pero tenía que dar mi punto de vista en lo cebollenta que hicieron la película, y en ocasiones la serie.

                Weones cebollientos no se sientan mal, siéntanse peor que eso, porque lo merecen.  Hay una línea muy delicada entre lo romántico y lo cebollento, y ustedes abusan extremadamente de ella.

                High Five para todos mis lectores no cebollentos.  Y Low Five pa’ los cebollentos.


                Bazzinga. 

domingo, 6 de octubre de 2013

Desiluciones amorosas

                Hoy día me han roto el corazón, me han tirado al suelo y me han dejado botado.  Una parte de mi infancia y de mi vida se ha ido a la mierda.  Vi la película de Dragon Ball…cuando supe que iba a salir esta esperada película me sentí más emocionado que weón que va a tirar por primera vez y ve como la mina de a poco le suelta el mapache, como dicen en el club de la comedia, me emocioné y esperé con ansias ese glorioso día en que la podría ver en el cine.  Es más, cuando me enteré que la película estaba online no quise verla, porque sería una falta de respeto no ir a ver esa película al cine, tal cual como lo hice con la gran película, que no me decepcionó, de Los Simpsons.  Pero llegó el día, este domingo seis de octubre del año dos mil trece, y me senté en le segunda fila de arriba hacia abajo en el cine del mall de Punta Arenas, con un amigo y cuatro hijos de otra amiga, a quien me ofrecí a llevar, esperanzado mientras pasaban los trailers, emocionado como puta antes de “debutar” por primera vez…y llegó el momento, tal como decían en “Rojo, fama contra fama”.  Llegó el momento y de a poco esta serie que me ha dado tantas alegrías, me comenzó a destruir por dentro.

                Lanzaré muchos spoilers, así que si no han visto la película, primero considérense afortunados y no la vean, y segundo no sigan leyendo.  El Dios de la destrucción se llama Bilz, tal como la bebida, y su ayudante es maricón.  La pelea comienza porque Majin Boo no quiere darle pudín al weón, y este se enoja porque tenía hambre y quería comer.   Y cuando por fin aparece Gokú en su máximo esplendor y se emprende a pelear con el hermano del Dios Pap, vemos una pelea que no le llega ni a los talones a las batallas de Cell o Freazer.  Me acababan de romper el corazón.

                Yo he sufrido por amor, muchas veces, he escuchado Reik y Sin Banderas en una pieza oscura mientras me fumo un cigarro y veo Titanic o The Notebook, he jurado no volver a amar y todas esas weas que hacemos cuando quedamos como Tinkiwinki cuando descubre que Lala se lo está cagando con Dipzi.  Y así estoy ahora.  Es como ver una película de Los Simpsons y que Homero entre en razón y no cometa una estupidez, es como si de verdad Homero hubiese tirado los desechos del Puerco Araña a un basural y no al lago.  Es la pena de amor más grande.  Porque mujeres irán y se irán, así son ellas, malvadas como el demonio del Conjuro, pero las series y películas no.  Siempre nos dan una trama que nos mantiene interesados, y a pesar de que entremedio la cosa se pone fea, el final siempre es alegre.  Pero cuando  viene un conche de tu madre y hace lo que acaba de hacer con una de las mejores series de mi infancia, y la destruye por completo en menos de dos horas, sólo puedo decir esto: “A ti, creador de aquel película, te maldigo…”

                Una mina rica se hace amiga tuya, se juntan muy seguido y la relación se pone intensa, nunca le has dado un beso, mucho menos un cuchi – cuchi, pero sueñas con hacerlo.  Llega el momento y todos tus amigos te dicen que te tires, si hay alguna chispa entre ustedes, ¿Qué puede salir mal?

-          “Amiga, te quiero decir algo que hace tiempo me está pasando…”
-          “Oh, ¿Qué pasa amigo?  Puede decirme lo que quieras.”
-          “Me gustas…más que amiga…creo que podemos tener algo más…”

Acto seguido: Ella te dice que no siente lo mismo, pero que quiere seguir siendo tu amiga…todo “bien”, por lo menos siguen siendo “amigos”, pero llegas a tu casa y le vas a twittear algo y te bloqueó de su cuenta, le vas a preguntar por qué en Facebook y te bloqueó de Facebook, la llamas a su celular y te bloqueó del celular, y por último la vas a buscar a su casa y la weona se está tirando a tu hermano.  Eso es lo que yo sentí cuando se acabó la película.  Una gran pena de amor.

Las penas de amor hacen a los alcohólicos.  Las penas de amor crean a los suicidas.  Las penas de amor son una mierda…pero  la pena de amor más grande que he sentido es la que tengo en este momento.  Gokú, Vegeta, Píkolo, Mr. Satán, ya no son lo mismo que eran antes.  Ahora al igual que en otras penas de amor sólo me queda una opción: Tomar hasta que me olvide.

Es un día triste en Hartoon Network hoy día.  Es una noche sin High Fives.  Tan sólo quería una buena pelea. 


Adios.

lunes, 30 de septiembre de 2013

Weones malos, MALOS!

                Hay weones malos, malos de nacimiento…como Felipe Flores de malos pa’l fútbol.  Hay weones malos que hacen bulling a sus compañeros y los compañeros terminan llegando un día a la universidad con una pistola matando a todos los weones, sólo porque un weón malo lo molestó y le dibujó picos en sus cuadernos por meses.  Que te dibujen un pico en el cuaderno es como las weas, es una de las maneras básicas de hacer bulling, y eso es porque duele.  Molesta de una manera incomprensible ver un puto pico en tu cuaderno, y lo peor es que un 87,4% de las veces no sólo está el pico, sino que también hay un mensaje de tu abusador, mensajes como: “Trágate este, maricón.”  Como si no fuese suficiente dibujar un aparato reproductor masculino al pobre perno del curso, ahora también lo estamos tratando de maricón y lo estamos invitando a mandarse un Steve Job…ah, no…un Blow Job con una wea que dibujamos.

                Pero, ¿Saben qué?  Malo es el nuevo bueno.  Todos queremos a los malos.  Ya no es como antes que si veías en el cine que iban a sacar una película de vampiros y pensabas: “Oh, una nueva película de terror.”  Ahora ves que van a sacar una película de vampiros y piensas: “Ya va a salir otra mariconeada.”  El vampiro por su naturaleza es un ser malo, el weón se come a las personas, pero ahora el weón no sólo hace eso, ahora este personaje creado hace años para que todos tuviésemos julepe en la noche, es un personaje amado y aclamado por todas las minas.  “Oh no, Drácula…corran por sus vidas, corran hacia las colinas.”  Gritaban las hembras de antaño.  “Ay sí, Drácula, hazme tuya.  Drácula, dame un hijo.  Drácula, chúpame hasta dejarme seca.”   Gritan las minas de hoy día.  El pobre Nosferatu se retuerce y retuerce en su tumba.  Lo que era malo en antaño, ya no lo es.

                Miren por ejemplo diferente series.  Dexter y Breaking Bad.  Una serie trata de un asesino, un weón que literalmente tenía como hobbie matar weones y weonas.  Ya, está bien, el sólo mataba gente que había cometido crímenes, pero la wea al weón le excitaba.  Y en toda la serie, que lamentablemente se acabó la semana pasada, cuando los policías buenos, los que no llevaban la ley a sus manos y respetaban todas las reglas, estaban a punto de atrapar a Dexter, todos gritamos pa’ que se salve, y siempre Dexter terminaba matando o haciendo desaparecer a los weones que lo podían pillar.  Cuando pasaba eso yo me ponía feliz, yo era de esos fieles seguidores de Dexter que me alegraba al ver al weón matar gente.  Porque después de ver la serie ahora puedo decir que si hay argumentos válidos para tener como hobbie mutilar a un par de weones.  High Five Sádico pa’ Dexter.

                Otro ejemplo de malo, uno que muchos conocen y los que no lo conocen mejor vayan a conocerlo ahora, es Walter White de Breaking Bad.  Esta legendaria serie se terminó ayer y se trataba de un profesor de química que se transforma en el traficante de drogas más buscado del último tiempo en el mundo.  Este viejo mataba gente, arriesgaba vida de niños y de mujeres, robaba y mentía.  Si sale un weón como Walter White en las noticias yo diría que es un asco de persona.   Pero en la serie todos queríamos que se saliera con las suyas.  Las personas hoy en día tenemos una mente retorcida, y el héroe dejó de ser el personaje favorito, porque en esa serie el héroe supuestamente era Hank y el weón no tuvo un Happy Ending, sino que ahora el favorito es el villano.  Por Walter White estoy pensando seriamente dejar de lado mi camino como publicista y comenzar a traficar drogas…igual el mercado por esta parte del mundo debe ser bueno.

                Ser malo la lleva y hacer cosas malas igual.  Fíjense en las canciones.  Antes uno dedicaba canciones de amor que decían: “El vino es mejor en tu boca, te amo es más tierno en tu voz, la noche en tu cuerpo es más corta, me estoy enfermando de amor.”   Mientras que ahora los weones dedican canciones de regaetoneros como esta: “Esto no es un reggaetón, mucho meno’ una bachata, este es el baile nuevo y se llama la maraca…y digo dale maraca, maraca, maraca”  ¿Qué chucha pasó entre medio?  ¿Han cachado los  “weones que se sacan fotos con cara de enojado?  Antes uno decía: “Ya foto, sonrían.”  Ahora es como si dijesen: Ya foto, pongan cara de asesinos en serie a punto de violar a su próxima víctima en un callejón oscuro.” 

                La gente ya no le hace barra a los buenos, ahora todos queremos que el malo gane.  Todos queríamos en nuestro corazón que el coyote se echara al correcaminos  y ¿Quién no sintió ese pequeño placer al ver como Jack se moría en Titanic?  Igual se lo merecía por mamón.


                Saludos a mis lectores malos, y a los buenos no se preocupen que ya les va a llegar la maldad…shiaaa.

domingo, 22 de septiembre de 2013

Los diferentes tipos de mujeres. PARTE 2

                Ya en la última publicación hablamos de cinco tipos de minas, pero las mujeres tienen tantas características que eso no era suficiente.  Y son tantas las minas que aparecen en las series y películas que hay mucho material para comparar.  Siempre me pasa cuando veo mis series y veo a algún personaje, sea hombre o mujer, y me rio al darme cuenta que conozco a alguien igual a ellos.  Como un Chandler, siempre tan desubicado, o como un Mr. White, ese típico amigo que pasa traficando y dejando la cagada en tu ciudad.  Pero las minas…las minas son aún más complicadas, porque de una u otra forma siempre tratan de destacar, ¿O me equivoco?  Si un weón se demora diez minutos, con cuea, en arreglarse pa’ un carrete, una mina se demora tres horas.  ¿Por qué?  Porque quiere destacar, la weona se puede ver la raja con polera blanca y unos jeans, ¡PERO NO!  Tiene que pintarse tanto hasta parecerse a Krusty el Payaso.  Por eso compararlas con minas de la pantalla es divertido.

                Una mina bien odiada por muchos es Judith Harper.  La ex – señora de Alan.  Ya está bien que cuando termine una relación uno casi siempre tiene más culpa que otro, pero esta weona le hizo la vida imposible a un weón que ya tenía una vida imposible.  Típica mina mandona, que siempre quiere más y que si un weón le cae mal es capaz de hacerle la vida imposible.  Esta es la mina que lo tiene todo y no ha hecho nada.  ¿En qué trabaja Judith?  Nadie sabe, pero tiene una casa buena, su hijo va a un buen colegio, y hasta va a clases de Karate.  O sea es una weona que le chupo de todo a un pobre diablo, menos lo que el weón quería que le chuparan.  Pero la vida tiene sus vueltas, y Judith demostró no ser tan inteligente como ella cree.  Porque si le vas a quitar todo lo que tiene un pobre weón, por lo menos que sea un weón con plata.  High Five malo pa’ las mujeres como Judith.

                Por otro lado está una mina perfecta, por lo menos para mí.  Las Jess.  Las Jess, como la de “New Girl” son perfectas por donde se mire.  Son alegres, ¿A quién no le gusta una mina alegre?, son ricas y son buenas amigas.  La mejor mina pa’ uno es la que también es una buena amiga pa’ uno.  A mí me gustan las minas locas igual, esas minas que les gusta probar diferentes cosas y con poco sueñan mucho.  Así es Jess.  Esta weona canta por todo, yo igual canto por todo, por lo menos ella es afinada, yo soy desafinado.  Pero ella canta hasta cuando se presenta con alguien.  Siempre cuando me junto a trabajar con mis amigos termino cantando.  No sé por qué, pero lo hago.  Por eso Jess, o las minas como Jess, locas, ricas, alegres, inmaduras como nadie, pero serias cuando deben, son de las minas perfectas.  No como la perra de Judith...Bitch.

                Ahora diré la mejor comparación, una que puede ser parecida a algunas de las comparaciones de la publicación anterior, pero créanme cuando les digo que esta comparación no tiene igual.  Primero porque es la primera comparación que hago con un personaje de película, y segundo porque yo lo digo.  Las Jenny.  Como Jenny de Forrest Gump.  Las Rachel pueden que nos hayan enamorado, pero igual terminamos y estamos con otras weonas entremedio.  Las Mónica siempre han estado ahí y nunca nos hemos fijado bien en ellas, y las Robin nunca nos van a pescar, pero las Jenny, estas minas son perfectas.  Es la mejor amiga, y tú eres el único que sabe que también eres el mejor pa’ ella, ni siquiera sus amigas saben, ni siquiera ella sabe, pero acá es cuando sacamos lo romanticón, no cebollón, que tenemos y las enamoramos.  Con pequeños detalles como lo hizo mi compadre Forrest.  Una mina Jenny es una mina que sabemos que vamos a terminar con ella, es tanto que mientras esperamos nos aguantamos y no nos metemos con ninguna más.  Es una espada de doble filo, porque puede que después terminemos con los cocos azules como el Genio de Aladino por las puras, pero puta madre, a veces hay que arriesgarse.  Y si no tenemos a una Jenny en nuestras vidas, bueno, siempre habrá alguna Emmanuelle que podamos contratar pa’ que pueda satisfacer nuestras necesidades.

                Son hartas las minas de series y películas, y son muchas más las que son reales.  Todas con sus características y todas basadas en un guión, uno que puede ser escrito por guionistas o por ellas mismas.  Mientras no sean maracas como Sookie o Judith, todo estará bien.  Y si son como Jenny, por lo menos no se pongan drogas pa’ que si se casan con el weón no se mueran a las semanas.  Tontas weonas.  Nadie es perfecto, solo Forrest, él la lleva…y Homero, él es bacán…y Gokú porque el resucitó por nosotros y salvó la tierra, nadie es mejor que Gokú…excepto Mr. White, ese weón armó el manso imperio de droga solito.  High Five drogo pa’ él.


                Saludos, hembras.  Nos Belmont.

viernes, 20 de septiembre de 2013

Los diferentes tipos de mujeres. PARTE 1

                Siempre se dice que el estado de ánimo de una mujer cambia más que el clima en Viña en enero.  Es cuático como en un minuto le gusta algo y después cambian de idea, a veces se enojan por cualquier wea y no logro entender el don que tienen para pelar a sus amigas un día y al otro día ser mejores amigas de nuevo.  Pero a pesar de sus constantes cambios, siempre hay algo que las caracteriza, al igual que los hombres, pero hoy día les toca a ustedes ser tema de conversación.

                Están las minas chistosas, las pesadas, las deportivas, las mateas, las jotes, las calientes, las pernas, las buenas pa’l…cine, etc.  Son unos personajes ustedes las mujeres, al igual que los personajes femeninos de series y películas.  ¿Quién no conoce a una Rachel Green o a una Debra Morgan?  ¿Quién no se ha joteado a una Kate Austen o a tratado de enamorar a una Jenny?  Así que hoy día describiremos los diferentes tipos de mujeres y como todos tenemos unas de ellas en nuestras vidas, o como alguna de ustedes, mis fieles lectoras, se pueden sentir identificadas.

                Primero está la Mónica Geller, este tipo de mujer es la mina que ha sido tu amiga por años.  Es más, nunca la has visto con ojos de 1313, ni siquiera has pensado en curarla para ver si la weona te da la pasada.  Es tu amiga/amigo.  Como lo es Hermione con Harry Potter, por ejemplo.  ¿Por qué este tipo de mina es nombrado tras el personaje de Courtney Cox?  Porque ella siendo amiga de Chandler por años, nunca se fijó en él, ni él en ella.  Hasta en un capítulo él le pregunta si se metería con él alguna vez, y ella le dice que tal vez, sólo tal vez, si fuese el último hombre en la tierra.  Pero todo eso quedó atrás cuando Mónica se curó un poco, estaba pasando por una mini crisis en el matrimonio de su hermano y los dos tuvieron relaciones cuchi – cuchi.  ¿Acto seguido?  Se enamoran, nunca terminan ni se toman un break, y se terminan casando.  Ese es el típico caso Mónica Geller.  A veces la mina perfecta no es la que nos calienta más o la más rica, sino la amiga que ha estado siempre al frente.  Qué profundo, ¿No?

                Otro caso sería el de la Robin Scherbatsky.  Este caso es más triste, pero al verlo en la serie de los amigos que toman cerveza todo el día en Nueva York, es un poco chistoso.  Robin es la mina que nos gustó desde el primer minuto, la conocimos y la encontramos rica, simpática e inteligente.  Mina perfecta.  Tuvimos una relación con ella, puede que hayamos terminado entremedio, pero a ratos volvíamos, sin embargo esta mina nunca se enamoró de ti.  Es la mina que siempre te va a gustar, pero nunca le vas a gustar como a ti te gusta.  ¿Nunca han hecho eso, mujeres?  Calentar una sopa sólo para que la pruebe y no se la tome entera alguien.  Desgraciadas.  Pero lamentablemente para algunos, como Ted Mosby, hay muchos casos como estos.  Si eso pasa tenemos dos opciones, cortamos relación con la weona, o nos hacemos los fuertes e intentamos mantener una amistad, lo que lo más probable conllevaría a transformarnos en unos alcohólicos, depresivos con tendencia a carretear y webiar sin sentimientos de lunes a lunes.  No es tan malo, si quieres que tu promedio de vida sea de cuarenta o treinta años…cincuenta si tomas pisco del bueno.

                Otro tipo de mina es la Sookie Stackhouse.  Una weona que no es tan rica, pero igual le pone.  Nadie entiende como todos los weones están detrás de ella.  Porque no sólo no es tan rica, sino que también la weona atrae problemas.  Y a pesar de que el primer weón que se le insinuó era el más indicado para ella, era el weón con menos atados en su vida, el weón menos asesino o drogadicto, la weona tiene que pasar por toda esta montaña rusa de weones tarados, para darse cuenta al final…que tampoco quiere estar con el primer weón.  O sea la weona es tonta o no le gusta irse a la segura.  Las Sookies son  de las peores minas que nos pueden gustar después de las Robins.  La weona puede saber que con nosotros todo será perfecto, pero nunca se va a querer ir a la segura.  Bitch. 

                Las Penny Jones son una de los casos que más respeto.  La mina que webió hasta que ya no tuvo más para webiar, y después de eso siguió webeando.  Pero la diferencia de esta con las Sookies, es que ella sí dio la oportunidad a un weón X, o completamente distinto a los weones que estaba acostumbrada a webiar, para tener una relación.  Ese es Leonard.  Las Penny son minas ricas que andan con weones no tan deseados como ellas.  Porque son minas que no se fijan sólo en lo físico, ni en las lucas del weón, se fijan ese que se yo que las atrae más.  High Five para ti, Penny.  High Five para todas las que son como ella.  Aparte es muy rica la weona.

                Por último, pero no menos importante, tenemos a la Rachel Green.  Si sé que ya use un ejemplo con Friends, pero no podía dejar fuera de esta lista a mi amor platónico, con quien me casaré en un futuro cercano, aunque ella aún no lo sepa.  Las Rachel son la mina que nos ha gustado siempre, siempre, siempre.  Hemos webeado con más minas, pero Rachel es LA mina.  Es muy parecido a lo que nos pasa con las Robins, porque terminamos y volvemos con Rachel, Rachel se enamora de otros weones, pero siempre dura poco, ella te mira con otros ojos, pero no lo asume, eres su amigo, los que atraemos a las Rachel somos algo muy parecido al “Friend Zone”, pero no lo somos, porque Rachel quiere intentar que lo seamos, pero la atracción da pa’ más que eso.  Las Rachel Green tienen que tener un Ross Geller, y esas dos personas van a terminar juntos, pero es sorprendente como TODO el mundo, sus amigos, familia, hasta el weón que recoge la basura sabe, pero los únicos que no saben que deberían estar juntos son ellos dos, y  cuando uno se da cuenta, el otro está en otra relación o no lo quiere asumir, pero no se preocupen Rachels y Rosses, que no hay espera que valga más la pena a la que da como resultado algo que merece comentarlo, y ustedes en algún momento sentirán una atracción brígida para cuchi – cuchear, van  a tener noches locas de sexo y una muy larga relación, y a diferencia de muchos hinchas del Colo - Colo en los últimos años, serán muy felices.
   
                Saludos desde el fin del mundo.  Y como, obviamente, faltaron muchos, muchos ejemplos de minas, la próxima publicación será la parte dos de esta.


                High Five, cabros. 

domingo, 8 de septiembre de 2013

La mina que nos gusta

                  Debo admitir que por mucho tiempo me he hecho mierda en comentarios a todos los weones mamones que se enamoran y pololean y les gusta mantener una relación seria con una hembra.   Debo admitir que odio que Leonard esté con Penny, y que Dexter siendo un asesino en serie siempre se tire minas ricas.  Odio que Ross, un perno de mierda, termine con Rachel, la mujer de mis sueños y por la cual dejaría todo sólo por un “Touch and Go”.  Pero también debo admitir que yo si he sentido lo que sintió Jack por Kate, o lo que sintió Ron por Hermione.  Se lo que es sentirse atraído a la especie del otro sexo, y no solamente atraído para hacer un poco de cuchi – cuchi, sino que atraído para tener esas relaciones que conllevan muchas noches de películas mamonas y el hecho de crear sobrenombres mamones.  Hoy día les hablo de las minas que nos gustan, perdón, la mina que nos gusta.  Siempre hay una mina que nos guste, y aunque lo nieguen, siempre, pero siempre, habrá alguien que te atraiga más que al resto.  A mí Los Simpsons siempre me van a atraer más que otra serie, pero no es la serie que voy a ver toda mi vida.

                Cuando te gusta una mina cambias caleta.  Es muy normal que cuando te llama tu voz se pone más mamona.  Estay hablando con tus amigos, la raja, fútbol, sexo, porno, mujeres, música fuerte, pero te llama la susodicha y tu voz se pone como la de los ositos cariñositos.  Después terminas de hablar y tus amigos te miran con cara de: “¿Qué fue esa wea?”  Uno ni se da cuenta cuando pasa a la voz “me gustay”.  La vos “me gustay”, es la voz aguda y mamona que nos sale con estas minas.  A estas weonas por alguna razón les gusta, no sé si piensan que es tierno o sexy, pero la wea es que se ha comprobado con el pasar del tiempo que a las minas les calienta los weones con voz de Teletubies.  “¿Cómo está mi amooooh? ¿Cómo está lah mah linda? ¿Quién eh la mah linda?”  Y las weonas se hacen las regalonas y nos dejan regalonearlas.  Cuando hay que jotearla tenemos que ponernos machos, recios y cabrones, pero una vez que el animal ha sido domesticado por alguna razón el Spartacus que llevamos dentro se transforma en el Kurt de Glee y nos ponemos MA – RI – CO – NES.

                Antes de pololear somos cabrones.  “Oye, ¿Quieres pololear conmigo?” (Lean esto con voz de macho.) “Ay, ya…te quiero tanto.” (Lean esto con voz de mina, si son minas léanlo con voz más aguda aun.)  “Ay, filete, te quiero tanto, eres lo mejor que me ha pasado en mi vida, juro no ver más fútbol en la tele y sólo ver películas como Titanic, Diario de una Pasión y PD: Te amo, contigo.” (Lean esto con una voz parecida a la de Dipsi de los Teletubies.)

                Cuando te gusta una mina cambias.  Es un hecho.  Todo cambia.  Cuando pasa la pubertad cambiamos, salen pelos por donde no salían antes… no se pongan weones y partan: “Ay qué asco, weón, ¿Cómo dices eso?”  Porque lo que dije es verdad, y si no es verdad, puta que estay cagado.  Hasta muchas veces en la vida cambia quien nos gusta, y cómo cambia quien nos gusta, cambian las formas de jotear a las personas que nos gustan.  Hay minas que pa’ jotearlas sólo hay que invitarlas a un café, y hay otras que pa’ jotearlas hay que aprender a tocar guitarra o hacerse los bacanes con ellas. 

                Sin embargo le dedico esta publicación a un tipo de mina, a la que gusta siempre, y a pesar de que hay otras que pueden gustar “un poco” entremedio, siempre se vuelve a esa mina.  Miren a Forrest y Jenny, es lejos el mejor ejemplo, si no han visto Forrest Gump hagan lo siguiente: Primero tomen una pistola, después llénenla de balas y después jueguen a la ruleta rusa solos.  No podís no haber visto Forrest Gump.  La cosa es que Forrest hizo de todo en su vida, pero siempre pensando en Jenny, una weona hippie, maraca, que se tiró y fumó todo lo que pilló en su camino.  Pero al final Forrest insistió por Jenny y así terminaron juntos.  “¿Por qué no me amas, Jenny?  No soy un hombre inteligente pero se lo que es el amor.”  Esa es la mejor frase de película.  Porque a pesar de que odio a todos los weones mamones, los odio a todos…todos, si, tú, el mamón, te odio…ojalá te mueras.  Forrest es mi excepción.  Y hay una Jenny por ahí, siempre la hay, siempre hay una Marge o una Penny, una Mónica o una Rachel, una Debra o un Christine (Vean Last Resort, pedazo de serie).  Siempre habrá una película que va a ser mejor que el resto, siempre habrá una mina que es mejor que el resto…pero esa wea igual es muy mamona, así que si no les gusta sólo una serie, y les encanta ver muchas, pásenlo bien con todas…de repente una serie los va a pillar y no van a querer ver otras.


                Ciao.