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lunes, 25 de agosto de 2014

24 años de amors

                Llevo 24 años de vida, en los cuales casi todos los años he aprendido algo.

                En el primer año aprendí que cagarse en los pantalones puede ser tierno hasta cierto momento, cosa que a los 10 años olvidé cuando corriendo de la cancha a mi casa no aguanté y volví a llenar de “desechos” mis calzoncillos de Mickey, convirtiendo mis pantalones en una especie de Chernóbil.  A los dos años me di cuenta que mi gordura, si, fui sobre peso por mucho tiempo, nací con casi 5 kilos de amor, era algo que las mujeres encontraban adorable.   Después viví en EEUU, teniendo 12 años y seguía igual de gordo, ahora las mujeres me encontraban igual de adorable como un judío encontraría adorable a un Nazi.  O sea nada.  Mi primer beso lo di a los 15 años y después me enteré que esa mina ahora es lesbiana.  Algo pasó ahí.

                A los tres años me acuerdo de haber hecho mis primeros amigos, me acuerdo que era fácil.  Veo a alguien con un chupete, le muestro mi chupete, los dos tenemos chupete, somos amigos.  Pero a los 13 años en EEUU no fue tan fácil.  Algo de mi gordura no les gustaba a los gringos, así que haciendo historia larga a corta, una vez me senté solo en el almuerzo por dos semanas.  Aprendí que no es tan fácil hacer amigos, y que algunos gringos son unos conchas de tu madre. 

                Pero después crecí y baje de peso.  O sea podríamos decir que soy como el vino.  A los 14 años me di cuenta que es posible pesar lo mismo que cuando tenía 7, así de gordo era.

                A los 15 años tuve mi primer carrete con copete.  Aprendí que la caña es lo peor, y que si uno se cura a esa edad hay que vomitar antes de llegar a la casa.  Porque puta todas las veces que llegué a vomitar a la mía, y las incontables veces que mi viejo me metió a la ducha.  Aprendí el dolor de estar castigado en un 18 de septiembre, y aprendí que el agua el domingo en la mañana no tiene que ser agua bendita de la iglesia para ser sanadora.

                En tercero medio, a los 17 años, aprendí que no hay primera sin segunda, así que volví a hacer tercero medio.  No me arrepiento, me hice a mis mejores amigos en esa generación.  A los 19 pololié por primera vez.  Aprendí que no hay macabeo triste y que siempre el primer pololeo es uno “macabeo”.  A los 21 se terminó el pololeo y aprendí que no hay peor caña que la caña del despechado.  Y no hay weón más latero que un despechado.  Vuelvo a decir, creo que soy como el vino, porque mucho de mí les da dolor de cabeza a muchas personas.

                A los 22 me fui a Punta Arenas y aprendí que el mito de que los cocos se encogen con el frío es verdad.  También aprendí que Punta Arenas ES LA RAJA, y mi blog se hizo famoso por unas semanas.  Gracias, Punta Arenas.  A los 23 años aprendí  que la caña es la misma en el sur como en el norte.

                Ahora a los 24 años aprendí que si un weón se tira un balde con hielo, muchos lo van a hacer.  Que el farol alumbra si sólo uno le pone empeño, y que maricón es el que le pega a las mujeres…y también maricón es el que no te da un cigarro.

                Mis entradas están más grandes, y los amigos son menos, pero feliz de haber cumplido 24.  Algo me dice que este año va a estar bueno.


                High Five.

miércoles, 20 de agosto de 2014

Los HOMBRES complicados

Las minas son complicadas y ya dejé eso más que claro con el último post.  Pero los hombres no nos quedamos tan atrás tampoco.  Sí, las minas son más frías que los hombres, aunque se calienten todas las weonas viendo “Las 50 sombras de Grey”, son frías.  Pero el hombre siendo más caliente, cosa que las mismas mujeres a veces hasta nos critican, es complicado.

                Somos simples pa’ elegir la ropa.  Ir a comprar ropa con un hombre puede ser hasta más fácil que tirarse a una puta pagada.  Llegas, eliges y compras.  Llegas, eliges y metes…red compra si estás hablando de ropa.  Pero nos damos vueltas en weas que las minas encuentran tan fácil.  Una weona quiere bailar con un weón en la disco, va y le mueve el poto, el weón se calienta y bailan.  CORTA.  Pero un weón quiere bailar con una mina, se queda una hora mirándola, ojeándola entera, pensando en que “frase sexy” puede decirle pa’ sacarla a bailar, y cuando llega el momento el weón se da cuenta que la weona ya se está agarrando a un guatón de mierda, que bien guatón y lleno de espinillas puede estar, pero el concha de tu madre aperró pa’ sacarla a bailar.

                Los hombres somos bien minas pa’ nuestras weas a la hora de elegir como quedar curados.  Cuando estamos a punto de comprar el “shrago” pa’ la noche nos paramos al frente del Capel, Alto del Carmen y el Mistral.  Capel no compramos, porque puta, es Capel.  Alto no compramos porque nos da caña, y al final Mistral no compramos porque también nos da caña.  Nos damos tantas vueltas pa’ comprar copete sabiendo que sólo lo compramos por dos razones: Curarnos o curar a alguien.  Y en ese momento en que de verdad nos complicamos pa’ comprar, entiendo a las minas cuando no pueden elegir la blusa celeste o azul, siendo que las dos weas son iguales.

                Los machos nos hacemos los machos pa’ todo.  Pero cuando nos tienen que sacar un parche puta que la sufrimos.  No me vengan con que son todos los weones Rocky Balboa ahora, porque todos la lloramos cuando nos sacan el parche del brazo peludo.  Ese dolor es equivalente cuando vemos a nuestro equipo de fútbol perder.  Que tire la primera pierda el weón que no lloró cuando Jara se perdió el penal.  Las minas no entienden eso, pero si a un weón lo patéan cuando su equipo pierde un partido, yo creo que el hombre llora más porque su equipo perdió.

                Las minas son complicadas porque tienen más pa’ elegir.  De cinco weones que le gustan a una mina, sólo dos minas le gustan a un weón.  Es más fácil que a un weón le guste una mina que a una mina le guste un weón.  ¿Me hago entender?  La mina siempre se hace querer, sabe que le gusta a uno, bacán, que venga el siguiente.  Los calienta a todos como si la weona fuese microonda comunitario, mientras que el pobre diablo, como decía Don Omar en una de sus tantas poesías, está más enredado que cachipún de Úrsula pa’ declararse a una mina.  “Me gustas”, “Me calientas”, “¿Bailemos?”.  Son “declaraciones” que se ven simples.  Pero hay que ser bien “Chuck Norris” pa’ decirlas cuando de verdad te gusta la weona.

                Los hombres nos ahogamos en un vaso de agua, y el vaso es de shots, o sea imagínense.  Pero eso pasa porque la tendencia de las minas de decir que NO a todo nos ha puesto así.  Antes era hermoso pa’ una mina que un buen mozo como yo la sacase a bailar.  Pero ahora hasta pa’ pedirles permiso nos da miedo.  “¿Me das un cigarro?” “No”.  “¿Quieres bailar?” “No.”  “¿Me das permiso?” “No, roto de mierda.”  Pero les decimos: “¿Quieres un cigarro”, y si dice la weona.  “¿Vamos a bailar? Es barra abierta” y otra vez sí, la perla.  “¿Te dejo pasar?”  Y dale con el sí, conchetumadre. 

                Citando a Marthin Luther King Jr.: “Yo tengo un sueño, que algún día, tanto negras como blancas, asiáticas como indias, me digan que SI cuando las saque a bailar en la disco.” 

                El hombre es complicado.  Sí.  Pero esto es un partido a dos bandos.

                Que las minas hagan la ecuación más fácil, así los weones nos “descomplicamos” más rápido y todos los calientes encubiertos felices.


                High Five, hombres.  Y que las minas se queden con sus “50 sombres de Grey”, nosotros tenemos las incontables temporadas de “Emanuelle.”

domingo, 17 de agosto de 2014

Las MINAS complicadas

                 Hablando con una amiga sacamos la discusión de cómo se jotéa hoy en día.  Antaño, muuuy antaño uno hablaba con la mina bien seguido para joteársela bien.  Eso sí, siempre preocupado de no caer en la temible “Friend Zone”.  Ahora las minas son diferentes.  El “Bla-Bla” quedó en el pasado.  Ahora a las minas les gusta ir más “al choque”.

                En la época de mi Tata, él le enviaba cartas de amor a mi Titi, mi abuela.  Las cartas de cierta manera eran “románticas”, ahora en el Siglo XXI cambiamos las cartas por las piscolas.  Mientras más piscolas le damos a la mina, más se cura, más mino nos ve y más posibilidades tenemos de “cuchi-cuchi”.  Si la mina no toma, estamos hasta el loli.  Pero hay un plan B, darle bebida con hielos de Vodka…sé que esto puede ser juzgado hasta como un intento de violación, ya que la estamos curando sin su consentimiento, pero en momentos difíciles, hay que ponerse creativos.

                Ahora invitar a un café a una mina es prácticamente pedirle matrimonio, o muchas minas piensan así.  La formalidad se puso muy “cartucha” a la hora de jotear.  Ahora tenemos que ponernos menos como Leonardo DiCaprio en Titanic, y más como el Leo en Lobo de Wall Street, o sea menos hacer dibujitos de la mina pa’ enamorarla, y más de andar “jalando cocaína en la raja de la weona”.

                Aunque las minas digan que no, que aún le gustan los romanticones y son fanáticas de San Valentín, no nos leamos la suerte entre gitanos, sabemos que les gusta San Valentín porque se llenan de regalos.  Porque si ese día un pololo o esposo indefenso no les tiene un regalo, arde Troya, weón.

                Jotear es fácil pa’ las mujeres.  Los hombres somos más simples.  Es más fácil leernos que un Condorito.  Entender a una mujer es como leer un libro en un idioma mezclado entre Chino y Árabe.  Las sacamos a bailar y somos hincha pelotas, porque las “lesbianas encubiertas” quieren bailar con sus amigas toda la noche.  No las sacamos a bailar y somos unos weones que no sabemos “como hacerla”.  Les hablamos y somos muy ahogantes, no les hablamos y nos estamos joteando otras minas.  Les compramos ropa y les queda chica, las encontramos guatonas, si les queda grande les estamos tirando una indirecta pa’ que coman.  Por mi parte soy más sencillo.  ¿Me quieren regalar algo?  Una polera.  ¿Cómo me gustan?  Con dos mangas y un hoyo pa’ mi cabeza.  ¿Algo pa’ tomar?  Una Piscola.  ¿Cómo me gusta? Con pisco.

                Sé que tipos de minas hay miles.  Pero todas siempre serán más complicadas que un hombre.  Y lo peor es que saben que son complicadas, y lo disfrutan.  Son el único ser vivo que se puede quedar parado viendo ropa por dos horas en el mismo metro cuadrado, y no sufrir de aburrimiento.

                Pero así y todo nos gustan.  Si las minas son complicadas, nosotros los muy weones somos masoquistas, porque mientras más “peludo” sea joteársela (Y obviamente menos peludo otras cosas), la mina es más deseable. 


                High Five pa’ las complicadas.  Aunque sean como ver un orgía de pulpos, igual la disfrutamos.

domingo, 10 de agosto de 2014

Nombres de futuras teleseries de TVN como: "Ponte Condón" o "Sólo la Puntita"

Yo no veo tele chilena.  No me gusta.  La encuentro fome.  ¿Series gringas?  Esa wea si, las veo todas.  De Glee a Spartacus, de todo tipo…todas.   Pero una wea que tiene la tele chilena, o por lo menos TVN, son la creatividad para los nombres.  Weón, estoy seguro que el SMC (Sindicato de Mamás Cartuchas) son las que crean los nombres.  “Vuelve Temprano”, “No abras la Puerta.”  Weón, la próxima teleserie nocturna de TVN se va a llamar: “Ponte Condón.”

                No vi “Vuelve Temprano” y no veo “No abras la Puerta”, pero con el simple hecho de vivir con mi vieja puedo tener una idea de cómo se ingenian estos nombres.  Es como si el director de esta wea está en la casa de su vieja y va al baño, se le olvida tirar la cadena, acto seguido: Próxima teleserie de TVN se llama “Tira la Cadena”, “Ponle rollo de confort al baño” o por último “Deja la ventana abierta, hediondo de mierda.”

                Pero si TVN busca asustar o advertir a las personas con tan sólo el nombre de sus teleseries, Canal 13 se fue al chancho en otra wea.  Canal 13 es el canal que logró juntar a las minas más ricas de Chile en todas sus teleseries.  Y además las weonas salen en pelota por lo menos en el 96% de los capítulos, dejémoslo en un 98%.  Y eso que este era el canal religioso y wea, aún me acuerdo cuando después de las noticias aparecía un cura hablando y diciendo weas de la Biblia.  Ahora ver Canal 13 a las 10 de la noche es como ver una porno en familia.  Qué paja debe ser ver esas teleseries con tu vieja o tu viejo…o peor aún, tu abuela.  Están todos de lo mejor, acostaditos y comienza la escena en que la Fernanda Urrejola está en pelota en la piscina.  Puta todo bien, están todos callados, y de repente comienzas a sentir cosquillas por allá abajo.  Momento ultra incómodo, y dejay de mirar la tele y partes pensando en cualquier wea.  “Ya…weón…no te podís calentar con tu familia al lado…piensa en algo…en tu abuela…tu prima…el micrero… ¿Weón que te pasa? Desacalientate mierda…”   Incómodo po, weón.   Antes las teleseries se podían ver en familia.  Machos, Gatas y Tuercas, Lola, Charlie Tango, Hippie, Brujas…ahora en Canal 13 es mejor verla solito con la puerta cerrada y la luz apagada.

                En resumen TVN te advierte y asusta…estoy seguro que después de “Vuelve Temprano” muchos weones efectivamente volvían más temprano, y por culpa de la nueva teleserie llevo como dos días sin abrir la puerta y entro por la ventana.  Y Canal 13 incentiva a los califas…y las califas.  Es sorprendente en Twitter ver como las minas se vuelven locas con los weones de las teleseries.  Weón cuando estaban “Las Vegas”, me metía a Twitter y leía comentarios demasiado explícitos.  “Weona a Mario Horton le dejaría como Chupe de Centolla el...”  Si, leí eso una vez.  El Chupe de Centolla tiene buen sabor y todo pero la wea estéticamente se ve mal po weón.  Es como un puré todo arrugado.  O sea esta weona tenía serios problemas. 

                La wea es que las teleseries en Chile cambiaron.  Pa’ bien o pa’ mal.  Pero no me sorprendería que en unos años más se unan TVN y Canal 13 y saquen “No regales tu flor”, una teleserie sobre como una generación entera de un colegio de minas perdió “su flor” con el conserje del colegio.   Y el conserje sea un weón con más six pack que botillería, y todas las minas parezcan sacadas de una mansión porno.  Esa si la vería.


                High Five, pocos, pero fieles, lectores.

sábado, 28 de junio de 2014

Sampaoli y sus 23

                   Qué grande, Gonzalo Jara.  Tranquilos, chilenos, somos campeones.  No merecíamos irnos en octavos, y no sólo Chile lo sabe, lo sabe todo el mundo.  No putiemos a Pinilla ni a Alexis o Jara.  Hay que tener más huevos que pendejo cuando le dice a sus papás que dejó embarazada a la polola pa’ patear esos penales.  ¿Le pegaron mal?  Le pegaron con huevos.  Qué grande, Pitbull.  Lesionado, llorando en el calentamiento y fue la figura del partido.  ¿Un metro setenta?  Mis hueas.  Diego Costa no lo superó y las torres brasileras van a soñar con él.  Grande, Rey Arturo.  Qué grande, mierda.  Los doctores en todo el mundo van a cambiar los libros de medicina.  ¿Tres meses fuera?  Pfff…Te creo que le pase eso a otro weón, de otro país.  El Rey sabía que tenía que llegar y llegó.  Qué grande, Alexis.  Toda España tratándote de “Malexis”, puta el weón malo, por culpa de él no ganamos.  Hijos de puta.  Alexis es de los 5 mejores delanteros del mundo.  Así que chúpala, Doctora Cordero.

                Se acabó el mundial, weón.  Pero mañana no se acaba esto.  Grande, Charles Aránguiz.  Si Pinilla metía ese gol La Moneda se cambiaba su nombre por “La Pinigol”.  ¿Por culpa de Pinilla perdimos?  ¿Pinilla cagón?  No sean lesos, weón.  Ese weón entró a mojarla y con huevos más grandes que los de Hulk, el verdadero no el brasilero, ganó por arriba y por unos minutos representó a Chile.  Grande, Claudio Bravo.  Gracias, capitán.  Porque si uno salió como ídolo en este mundial, eres tú.  Tapaste como weón con diarrea tapa baños.  Gracias, Capitán.  Qué grande que eres.

                Gracias, Paredes.  Porque te sacaron, no te llamaron, muchos te basurearon como homofóbico basurea a maricón, pero volviste, no jugaste nada, fuiste a comprar souvenirs a Brasil, pero estabas siempre.  Grande, Pepe Rojas.  Todo Chile con los huevos encogidos cuando entraste.  Pero como cerraste bocas, grande, weón.  Ganaste todas por arriba.  Pepenbauer, que te critiquen ahora, porque esos no son chilenos, en vola peruanos o bolivianos, pero chilenos no te critican.  Gracias, Edu Vargas.  Por el gol a España, y por los huevos que muestras siempre.  Porque hoy día no fue tu partido, pero este si fue tu mundial, y ojalá, la Checha quiera, que no sea tu último mundial. 

                Pero uno que es grande es Marcelo Díaz.  Si no es porque Sampaoli te salva, estarías jugando en Huachipato como lateral.  Ahora eres el reloj de Chile.  Gracias por tus pases, y porque jugaste para muchos chilenos, pero para uno en especial, tu hermano, que está allá arriba con el Sapito y con Julio Martínez, alabando tus partidos.  Eres grande, Felipe Gutiérrez.  Porque eres un pollo que en la cancha al lado de esos gigantes parece espermatozoide de enano, pero la mojas igual.  Por algo eres el mejor jugador de la liga holandesa.  Grande, Toselli.  Eras el tercer arquero, pero con Herrera, otro grande, apoyaste siempre.  Grande, weón.

                Gracias, Sampaoli.  Salvaste una generación que estaba preparando el asado con el Bichi pa’ ver el mundial por DirecTV.  Puta, pelao, que te quiero. 

                Gracias a todos los weones.  Porque si Leonidas y sus 300 se paraban al frente de Sampaoli y sus 23, créanme que se cagaba entero.  Uruguay y Colombia están felices.  Saben que les tocó el rival más débil, sea quien sea que pase.

                Hablé de por qué Punta Arenas es la raja.  Hablé de Viña del Mar.  Son sólo una parte de algo más grande.  Chile ES LA RAJA.  La Roja es nuestra, ya lo demostramos.  Que no vengan españoles a wearnos con que la Roja es de ellos.

                Grande, Huaso.  Jugaste un partido ahí no más, pero jugaste.  Grande, Gato.  No te banqué nunca hasta el partido de España.  Cerraste más bocas que la mierda.

                ¿Por qué Chile es la raja?  No lo voy a escribir porque no sería suficiente con este blog, necesito un libro para hacerlo.  Así que gracias a todos.  Sampaoli y sus 23.  “Recuérdennos”, pidió Leonidas a los espartanos.  No se preocupe, Don Sampa.  Usted no necesita pedirnos eso, lo vamos a hacer.  Nos vemos en la Copa América.    

             Gracias.  High Five de corazón.

lunes, 23 de junio de 2014

Chile - Holanda/FIFA/Árbitro #árbitroql

                No le deseo mal a nadie, pero ojalá que al árbitro del partido Chile – Holanda, que parecía un fideo quemado por lo flaco y negro, se encuentre con Medel, se agarren a mocha, que Herrera lo lleve manejando al hospital, y que mientras todo esto pasa Pinilla vea el Rey León con su señora.  Lo de hoy día fue un robo a lo estilo chorizo chileno.  Ni la cábala de la Checha fue suficiente.  Pero no importa, porque hoy día Chile perdió contra Holanda y contra la FIFA, el partido estaba perdido desde antes.  Si Chile llegaba a ganar el partido el árbitro con pinta de fósforo quemado perdía la pega.

                Holandeses de mierda sabían que Chile iba a jugar en contra de la FIFA, estaban picados porque dentro del grupo B no hablaban mucho de ellos, si hablaban mucho de Chile.  Más picados estaban porque su figura, Robben, se parece al Profesor Xabier de X – Men, y nuestras figuras como Pinilla, Bravo o Medel tienen pinta de súper modelos, y a pesar de que ellos se quedaron con los tres puntos, nosotros nos quedamos con la pinta.

                Estos holandeses además de entrar picados porque no tienen los “looks” chilenos, entraron más preocupados de vender una “manito” de buena marihuana holandesa a algún barrista de La Roja que de jugar.  Los holandeses inventaron la tenencia de balón y hoy día con la magia del Niño Maravilla y el buen toque de Charles Mariano, los dejamos con las ganas de tocar un poco la pelota.  Si tocaron menos pelotas que una monja en toda su vida.  Pero eso no importa, porque la FIFA estaba picada con Chile porque ya les eliminamos a España y les quitamos publicidad por eso.  Y ahora los weones quieren que juguemos contra Brasil.  Pero, ¿Saben qué?  Media wea.  Vamos a jugar contra quien sea.  Y aunque el juego de Brasil sea entrar al área chilena, tirarse cualquier picinazo y esperar que el árbitro haga su pega y cobre un penal inventado, Chile ya es campeón, no sólo para nuestro país, sino que para todos los weones que tienen el sentido de la vista bien arreglado y no les falla la audición.  Un equipo que entra como entra Chile y que lo recibe una hinchada como la nuestra, merece más de lo que le dieron hoy día.  Pero el árbitro con pinta de pene de mono con frío pensó diferente.

                Qué rabia esta wea.  Qué rabia saber que nadie le quiere dar la dirección del Presidente de la FIFA a Gary Medel.  Si es tan lindo ver como todos los chilenos nos unimos por algo, y un par de weones con más plata que la chucha nos caguen.  ¿Pa’ qué quieren más plata?  ¿Acaso quieren comprarme a la Checha?  Porque les digo al toque que la Checha no es como la FIFA, la Checha no se vende, mierda.

                Ojalá que al árbitro, que parecía pendejo de King Kong, sus hijos le salgan con la cara del Gato Silva, que sean compañeros de los hijos de Medel y que estos les hagan bulling.  Ojalá que el weón cumpla su sueño de hacer una máquina del tiempo, y se equivoque y viaje al pasado cuando la esclavitud aún existía.  Y que de paso se le rompa la máquina y que se quede ahí.  Estamos todos picados.  La Checha está indignada. 

                Pero Vamos CHILE MIERDA.  Que nos ganaron unos hueones que se hacen decir tulipanes, la wea maricona.  Nosotros somos un Pitbull, somos la Marea ROJA.  Que venga la FIFA con todos sus trucos a lo Harry Potter, porque pa’l otro partido el Pitbull no va a jugar con la correa tan corta y Arturo Vidal va a jugar con el corazón de un chileno educado por alemanes e italianos.  Vamos, Chile.  Si un filósofo chileno respetado por todo el mundo ya lo dijo: “Nada es imposible, ni una wea, weón.”

                Mérito pa’ España por ser el único equipo del grupo B que no recibió goles de Australia.  Peor es nada.

           High Five, nos vemos en octavos de final.

domingo, 22 de junio de 2014

Modo Mundial

                  Comenzó el mundial quedó la cagada.  De la nada todos somos comentaristas de fútbol, entrenadores y técnicos.  Hasta los weones que nunca han visto fútbol en su vida y creen que Universidad de Chile es sólo una Universidad y que Colo Colo sólo un Cacique, y ahora todos suben fotos con una polera de fútbol y el Hashtag #ModoMundial.  Es como cuando le pregunté a mi hermana chica cuáles eran los jugadores de la selección de Chile y me respondió Messi…pero igual ella está #ModoMundial.  Pero hay alguien, que, por lo menos mis amigos conocen bien, y llegó el momento de su “salto a la fama”, y es la Checha, la Checha de Todos.  ¿Quién chucha es la Checha?  Mi perra, que apaña a todos los partidos, se aburre, se enoja y hasta se estresa con ellos.  ¿Cómo chucha será el mundial de fútbol para un perro, una perra en este caso?

                Pero más allá de como la Checha ve el mundial, es como todos nos aweonamos con el fútbol.  Weón, ayer fui a cagar, estaba tan mal de la guata que me salieron 11 negros por abajo, les juro que los miré y era ver a la selección de Nigeria.  Hasta en el baño veo fútbol.  Los peitos de la previa son como los cantos de  la hinchada para motivar a los jugadores que salgan.  Weón si es tanto que la Bachelet se avispó y se fue a Brasil cuando tenía la cagada en el país.  Y nadie la criticaba, la weona mandó a la mierda terremoto e incendio y fue a ver fútbol todo pagado por los que votaron por ella y ahora no tenían casa.  Es tragicómico, porque lo más probable que los mismos weones afectados por Bachelet volverían a votar por ella.  Fail gigante, po weón.

                Y así es como la Checha, una simple perra callejera de Punta Arenas, descendiente de croatas, cuyo nombre entero es Chechavic, se ha fijado en como todos los “humanos” nos volvemos locos con el fútbol.  Weón en las noticias ya me chatié, durante todo el año las noticias en Chile son pencas, eso es verdad, puras tragedias.  Que alguien mató a alguien, que mataron a alguien por matar a alguien, que violaron a alguien por matar a alguien por violar a alguien, que el Colo Colo sale campeón…en fin, puras tragedias.  Pero ahora las noticias más importantes son de los chilenos que están en Brasil.  Weón, es casi que de importancia nacional saber cómo tres pelagatos gritan C H I en la calle de Brasil.  Un periodista que estudió muchos años para poder cubrir a una guatona chilena y como ella disfruta la gastronomía brasilera es una paja para ese profesional.

                Pero lo mejor que este mundial Chile la está rompiendo, o sea la Checha es cábala.  Cada partido apoya a un equipo, y sólo han perdido dos que ha apoyado.  Pero apoyar a un equipo a veces es mucho trabajo.  De los nervios uno toma  y toma, ya sea cerveza, bebida o juego, y es típico cuando tu equipo está ganando 1-0, quedan 10 minutos y tu vejiga ya parte apretando más que guatona con talla S, y no sabes que chucha hacer.  En ese caso uno pierde un poco la dignidad y parte soltando las gotitas de a poquito, por eso, cabros, ver partidos de fútbol, más chela, es necesario andar con dos pares de calzoncillos, mojas el primero no más, ahora si están en la vola que quieren cagar…pa’ algo están los computadores, ponen el partido online y lo ven cagando, así cuando griten gol, les salta todo el arsenal de caca de una por la emoción.

                Otra forma en que se ve fútbol es conversando, es la mano con los amigos o con la Checha, quien aún opina que deberíamos haber goleado aún más a Australia.  Pero los chilenos, conocidos en su mayoría por ser macabeos, tenemos dos tipos de hinchas, el pololo y el no pololo.  El pololo es una espada de doble filo, ver el partido con tu mina es la raja, porque por cada gol en vola te toca meter el gol a ti después por la celebración.  La paja son las preguntas que la mina puede hacer, ahora si la loca es futbolera y aparte de ver los goles contigo le gusta que le anotes goles, salvado.  Por otro lado están los solteros, los weones que llenan Instagram de fotos de asados, chelas, partidos en pantallas gigantes con manso picotéo, como para demostrar que no están solos, en vola los weones no les gusta el fútbol, pero ven a tanto weón pololeando feliz, que ellos a falta de polola tienen Instagram y sus “Me gusta”.

                Así con el fútbol y con el mundial.  Así con la Checha y con el blog.  Así con #LaChechaDeTodos.  Ya vendrán los comentarios de la Checha contra Holanda, y, ojalá, vengan más celebraciones, cañas, errores no forzados que hacen que en esta época, al igual que pa’ las fiestas patrias, el 87,5% de los chilenos pasemos las mañanas arrepentidos de algo que hicimos.  Porque, como pueden ver en una foto ahí, mis perros demuestran en un Meme como se vio Chile contra España, y en la otra foto Lukas Arturo, mi puddle, negro y ciego, se va a una esquina arrepentido y avergonzado porque publiqué una foto de el haciendo cuchi - cuchi en la vía públíca.



                High Five, mundialero.  Abrazo de gol, y cualquier otra despedida pelotera que se les ocurra.  Chao.